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Libros

11 mar. 2010

Libros de papel versus libros electrónicos. El debate crece a medida que avanza la difusión de los "libros digitales" (maquinitas que permiten leer libros en una pantalla)
Esta es la última noticia que leo al respecto: Una entrevista a Javier Celaya.
JAVIER CELAYA FUNDADOR DE DOS DOCE Y VICEPRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE REVISTAS DIGITALES ESPAÑOLAS
"Con el libro en papel nos ponemos romanticones; a un chaval de 15 le das un iPod y es la misma sensación"
Conoce muchas páginas del futuro del libro electrónico. Y las ha leído a su paso por el encuentro de Artium. Para Javier Celaya las nuevas tecnologías pierden su adjetivo, porque convive con ellas en presente mientras trata de acercarlas a los demás. Acercar esos locos "cacharros"...
Me gustan los "juguetes con botones" y estos libros, los ordenadores portátiles, o cual quier otro dispositivo que facilite la movilidad / comodidad de la lectura será bienvenido

En casa de mi abuelo había una gramola y unos pocos discos, intocables por frágiles, que ahora duermen en el fondo de un armario por falta de uso y de repuestos en piezas desgastadas.
En casa de mi madrina había un magnetófono de los que tenían dos bobinas en las que se enrollaba la cinta y que hoy duerme en el interior de una maleta, junto a las grabaciones domésticas realizadas.
En mi adolescencia había discos de vinilo, nacieron los LP, a los críos nos dejaban los famosos "comediscos",  surgieron los cassettes primero de una y luego de dos pletinas, que hoy tampoco se usan y las cintas son casi imposibles de reproducir. Lo que es peor, si alguien quisiera escuchar aquellos registros, sería casi imposible, por falta de medios.

Eso es lo que me preocupa. Porque algunos de los libros que estaban en casa de mi abuelo o de mi madrina, hoy están en mi casa, legibles como antaño. Porque hoy es fácil leer libros impresos hace 100 o 150 años, sin ninguna dificultad, sin embargo, escuchar un registro de hace, apenas, 40 años, es casi imposible fuera del ámbito profesional.

Por eso considero que los libros digitales (contenidos y dispositivos de lectura) tienen un valor efímero. De ninguna manera niego su utilidad, al contrario, pero deben convivir con los libros de papel y creo que lo harán. Eso no evitará reajustes de mercado, pero de ninguna manera deben sucumbir a la competencia del  mercado de la información. No son incompatibles analógicos y digitales.