Buscar en este blog

Desarrollo Urbano de Vitoria-Gasteiz: 1181 Fundación

12 abr. 2010

Los "antecedentes" de la ciudad de Vitoria hay que buscarlos en el siglo X, en el asentamiento de la aldea de Gasteiz en una loma que fue elegida por Sancho el Sabio de Navarra como punto de apoyo de su expansión por la Llanada Alavesa. Sobre aquella colina fundó "la nueva Victoria" en 1181.
(Hipótesis de Linazasoro)

ANTECEDENTES HISTORICOS DE LA FUNDACION DE VITORIA

La villa de Vitoria fue fundada en 1181 por el rey navarro Sancho el Sabio. No fue un hecho aislado y se explica en el contexto de la aparición de las villas alavesas, que fueron fundadas en el siglo XII por reyes navarros y durante el siglo XIII por monarcas castellanos, una vez que, desde comienzos del siglo, aquellos territorios pasaron a formar parte de la Corona de Castilla. Los litigios territoriales entre Castilla y Navarra serán el origen de la ciudad.

FUNDACIONES DE SANCHO EL SABIO:
  • 1164 Fundación de la villa de La Guardia.
  • 1169. El Reino de Navarra amplía sus límites hacia el Oeste.
  • 1173 Alfonso VIII de Castilla entra en guerra con su tío Sancho VI de Navarra.
  • 1181 Septiembre: Sancho el Sabio de Navarra otorga fuero a la aldea de Gasteiz.
  • 1182 Enero Fundación de Antoñana y Bernedo.
  • 1191 Diciembre Fundación de La Puebla de Arganzón



asela map

Esta política urbanizadora del suelo alavés emprendida por Sancho el Sabio tenía como finalidad asegurar la frontera de Navarra con Castilla.

Las "funciones" de la nueva villa tenían carácter militar y comercial. Situada en el centro de la Llanada, se asentaba en una buena situación geográfica, como cruce de caminos hacia Vizcaya, Guipúzcoa y Francia, y se hallaba cercana al lugar de Armentia, que era por entonces la sede de la capitalidad eclesiástica del territorio.

EL RENACIMIENTO URBANO:

En la Baja Edad Media, la novedad más significativa en Europa fue el renacimiento de la vida urbana, que llevaría a superar una larga época en la que, tras la caída del Imperio romano, el ruralismo había sido aplastante.

La ciudad renace en un mundo dominado por el castillo y el monasterio y se convierte en el principal elemento dinamizador del mundo medieval.

Sin embargo, no hay que exagerar. Las ciudades fueron islotes en un mundo que seguía siendo predominantemente rural y más que vanguardia de una nueva sociedad fueron elementos integrados en el conjunto de la sociedad feudal.

Para los reyes, fundar villas y concederles fueros ventajosos obedecía a:
  • intereses militares (como puntos de apoyo para defender la frontera de los reinos). 
  • intereses comerciales (como centros de mercado y jalones de rutas de comercio).
  • intereses políticos (como forma para los reyes de consolidar su poder.
Estas fundaciones suponían su segregación del régimen general de administración señorial y el nacimiento de las jurisdicciones urbanas autónomas.

Las villas se iban a regir por sus respectivas cartas-pueblas o fueros otorgados por el rey. La principal característica del municipio urbano sería su autonomía jurisdiccional, esto es, su capacidad de gobierno y administración de un territorio, lo que equivalía a poder político o autogobierno. La expresión de esta autonomía era el derecho de la villa a elegir a sus propias autoridades y el poder judicial que ejercía el alcalde como juez ordinario local.

FUNDACIÓN PLANIFICADA
Urbanísticamente hay que destacar que todas estas villas fundadas por Sancho VI de Navarra, nacen planificadas desde el punto de vista forma

Su "plano ovalado" característico de las villas medievales alavesas, estaba configurado por una calle mayor rectilínea, flanqueada por otras dos calles que se cerraban en los extremos sobre la primera.

Julio Caro Baroja resume así el esquema general de dicho plano:
 
(Hipotesis de J.Caro Baroja) «Vamos a pensar que se traza una línea recta que constituye el eje de la población; uno de los puntos extremos será una iglesia, el otro punto será otra iglesia; de una iglesia a otra se traza una calle, después se trazan a los dos lados otras dos líneas paralelas que constituyen otras dos calles, de suerte que se forma una población que más o menos irregularmente a causa de algunas torceduras, por algunas sinuosidades, está constituida por un eje central que es la calle mayor, o la calle principal, la calle dedicada a Santa María, que es en todos estos casos la protectora fundamentalmente, la que tiene la iglesia con una prioridad, y después otra advocación; a los lados quedan dos calles, y después, atravesándolas en forma de cantones, unas calles que comunicaban un punto con otro en un sentido de perpendicular."

El conjunto urbano quedaba circundado por un anillo: las Cercas Altas o las "murallas" En ambos extremos de la villa se alzarían las "iglesias fortaleza" de Santa María y de San Vicente.

Pronto estas calles iniciales resultaron insuficientes para albergar a todos los que acudían a la ciudad para instalar su "vivienda" e incorporarse a las actividades artesanales y comerciales.

El "fuero" otorgaba a los vecinos de la villa un estatuto y ventajas fiscales de que no gozaban los campesinos sometidos a la jurisdicción señorial.

El fuero, junto a las actividades comerciales y artesanales de la ciudad, convirtió a Vitoria en un "polo de atracción" que generó su crecimiento.