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POLÍTICA? Si, gracias!

5 feb. 2014

Recojo y comparto plenamente las declaraciones de Jose Angel Cuerda en el ELDIARIO.ES:
"El gran problema de la democracia es que el pueblo se ha convertido en público y no en actor"
El ex alcalde de Vitoria, José Ángel Cuerda, asegura que la clave para responder a lo que está pasando pasa por la política.
Añado un matiz: El pueblo NO se ha convertido, al pueblo LO han convertido en público y no en actor, en un proceso de abuso de confianza y de usurpar
(R.A.E.: "Apoderarse de una propiedad o de un derecho que legítimamente pertenece a otro...")

Porque es POLÍTICA lo que hacemos, desde en las reuniones de vecinos del portal, a la que hacemos en las asociaciones y cuando exigimos a nuestros representantes (concejales, diputados, etc.) que cumplan con sus promesas electorales, los compromisos adquiridos en las urnas o den cuenta de en qué se han gastado nuestros dineros y para qué sirve, o cuánto nos va a costar algo y quién va a salir beneficiado con ello.

Decía Jose Ángel Cuerda en la entrevista concedida a VITORIAYVITORIANOS.COM:
... "si te encuentras con alguien que se declara apolítico tener cuidado con él porque no es un ser inocente sino inútil"...
Y en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, al menos sobre el papel, parece que lo toman muy en serio hay un Servicio de Participación Ciudadana, que acaba de publicar un informa diagnóstico sobre participación, que concluye que no funciona. ¿Y por qué no funciona? Porque hace muchos años que los políticos de este Ayuntamiento utilizan la "capa de la participación" como la "capa mágica de Harry Potter" para cubrir sus decisiones, proyectos y soluciones a los distintos problemas, al mergen, en realidad de la opinión ciudadana.

Ricard Espelt analiza algunos de los errores de las instituciones en cuanto a la participación ciudadana:
Pensar que la participación ciudadana es un espacio gratuito para que la gente aporte ideas, que luego los que mandamos ya decidiremos si tiramos adelante. Grave error, desafección en la propia participación. A menudo agravada por una demanda poco concreta.
Proponer participación cuando la idea, el proyecto, … ya está decidido. Por tanto, se concibe la participación como mano de obra barata. ..."
Y esto en Vitoria-Gasteiz viene ocurriendo hace muchos años. Por poner algunos ejemplos: Las bicicletas: Cuando se habla de bicicletas, surge la imagen del postadolescente encapuchado, rápido como el viento que amenaza la estabilidad de peatones; sin pensar que la mayoría son gentes como abuelas bicicleteras, madres con niños y señoras de tacón y gorrito, nada amenazantes. Entonces, el Ayuntamiento, a través de un amplio proceso a participación, consigue elaborar una ORDENANZA DE BICICLETAS, consensuada. Pero publica el Decreto, calificado como inoportuno por una de las asociaciones que ha participado en el proceso de la Ordenanza. Se recogen más de 8000 firmas solicitando la retirada, de la restricción horaria y la respuesta de nuestro prócer es: ¡¡Apelar a la mayoría silenciosa!!, como su jefe de filas.

Las zonas peatonales están llenas de camiones que pasan junto a peatones en un peligroso caos. Las terrazas y veladores, que unas pagan y otras no (como los pimientos de Padrón y el picor), los perros que tienen que pasear 30 minutos, pero que deben ir atados y sólo pueden soltarse en algunas zonas rodeadas de coches, los petardos que sólo se autorizan 15 minutos y siguen estallando y aterrorizando a personas y mascotas, los circos prohibidos y las corridas de toros, donde al parecer no hay sufrimiento animal autorizadas, por decir algo.

Entonces ocurre que las personas reclamamos la participación y el cumplimiento del Reglamento de Participación Ciudadana que prevé, por ejemlo, el uso de la Web Municipal por grupos políticos, asociaciones y ciudadanos etc. como herramienta de participación y, sin embrago, sólo la utiliza el grupo político en el poder, como la televisión pública nacional. Se pide la aplicación de la Ley de Transparencia y el Sr. Garnica sacando pecho en FITUR y pagando, con el dinero de todos, la demostración a los vitorianos de lo bien que hacen las cosas (minuto 46).

Entonces estallan gamonales, mareas etc. con distintas respuestas institucionales, pero ninguna se acerca ni a la transparencia, ni a la participación, porque han secuestrado la Democracia, condenando a la ciudadanía a meros espectadores, usurpando el derecho a ser políticos.