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34 años de los "Sucesos de Vitoria: 3 de marzo" Yo estuve allí

3 mar. 2010

En marzo de 1976, estaba en el Instituto, acababa de morir Franco y estábamos ansiosos por sacudirnos la represión y la miseria de la dictadura, a cambio de Libertad. Libertad para pensar, hablar, decidir y no terminar en un TOP (Tribunal de Orden Público) por hacerlo.

Recuerdo que estaba en el Instituto, que veníamos haciendo asambleas de estudiantes, desde enero, en solidaridad con los trabajadores vitorianos (nuestros padres, hermanos, vecinos, amigos, ...) que llevaban varios meses de huelga, a la que se iban incorporando los trabajadores de otras empresas. Mencionar que en 1976 la Huelga era un delito y las reuniones de más de 14 personas, sin permiso, también.
El 3 de Marzo, a despecho de la dirección del instituto, hicimos una asamblea de estudiantes y nos fuimos a la Asamblea de San Francisco (porque era el único sitio en el que era posible reunirse y donde no podía entrar la policía, eso creíamos).
Cerca de la iglesia, había tensión en el ambiente, las negociaciones no iban bien, eran muchos días de huelga sin cobrar, éramos muchos: hombres, mujeres, niños, porque había muchos niños de la mano de sus padres, dando un cierto aire familiar, angustiado por la falta de perspectivas.
El interior de la iglesia estaba abarrotado de gente y esperábamos a los representantes,  pero no terminaban de llegar porque, se decía en los corrillos, que estaban hablando con la policía que exigía abandonar el Templo y suspender la Asamblea.
Entraron 2 "grises", con sus cascos y armados con lanza-botes a la iglesia, por la parte de atrás, miraron y volvieron a salir, aumentando la tensión en el ambiente y el miedo y la rabia en la gente.
De pronto, estalló el cristal de una de las ventanas y un bote de humo entró en la iglesia, cayendo dentro de uno de los confesonarios, dejando una estela de humo gris, a escasos metros de donde estábamos. Siguieron más botes de gases y ya no se veía ni se podía respirar.
Corrimos hacia las ventanas. Algunos estaban en el exterior, dando la mano a quienes estábamos dentro, ayudando a saltar a las madres con niños.
Yo salí por el lateral de la actual calle Behenafarroa y en la tapia de enfrente había una hilera de "grises" con cascos y armas largas, mirando.
Al salir a la calle Fermín Lasuen, un "gris" me agarró del codo y me empujó en dirección a la calle Reyes Católicos, a través de un pasillo de "grises" que porra en mano nos golpeaban al pasar.
Correr. Sólo quería salir de allí, no podía respirar, oía disparos y ya no podía correr más. me ardía la garganta y los pulmones. Buscaba un sitio dónde parar. Entré en un portal, subí a un piso, había más personas allí refugiadas, me dieron un vaso de agua, por la ventana vimos a un hombre en el suelo, en un charco de sangre. Nunca he sido capaz de recordar ni el portal, ni el piso en el que me refugié. Sólo aquel amargo dulzor pegado en la garganta que impedía respirar.
Cuando aquello se calmó un poco bajé a la calle y marché  a casa. Estupefacta. Por el camino, las calles estaban vacías, algunas barricadas y desde una ventana, un señor mayor gritaba ¡Asesinos! a la ciudad muerta.
En casa, mis  padres se asustaron al verme: pálida, con la cara negra de humo y, al desnudarme, la espalda llena de verdugones de los porrazos. Yo no sentía nada.

Hoy, 34 años después han pasado muchas cosas, pero sobre todo se ha olvidado, se ha olvidado que las libertades democráticas que hoy damos por hechas nacieron en 1976 y que hay que mantenerlas, evitando iniciativas descaradas como la publicada hoy por la CEOE(Elpais: La CEOE pide una nueva figura para jóvenes sin pagar despido), o como pretensiones de responsabilidad como "esto_lo_arreglamos_entre_todos.org" a la que responde J.Madrazo

Indemnizaciones a las víctimas del 3 de Marzo:
Algunas cosas que se han escrito hoy:
Un par de referencias en la Red:
Nadie ha pagado por ello, no se han depurado responsabilidades y lo que es mucho peor: las familias de los asesinados han quedado fuera de las indemnizaciones.